Fundació Privada Sant Antoni Abat | La Fundació Sant Antoni Abat finaliza el estudio sobre los efectos de las terapias multisensoriales en enfermos de Alzheimer i Parkinson, con resultados positivos
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La Fundació Sant Antoni Abat finaliza el estudio sobre los efectos de las terapias multisensoriales en enfermos de Alzheimer i Parkinson, con resultados positivos

La intervención realizada durante el ejercicio 2017-2018 dentro del Aula Multisensorial de la Fundació Sant Antoni Abat se ha centrado en las personas mayores y las demencias, y en particular, a la intervención y la investigación en torno del Alzheimer, y del Parkinson. La población con la que se ha realizado la tarea incluye no sólo el usuario, sino también la persona cuidadora de este usuario, especialmente en cuanto a los enfermos de Alzheimer. El cuidador es una pieza clave en enfermedades y condiciones de largo recorrido, y resulta tan importante de cara a los estudios y la terapia en sí misma, como lo es el propio usuario. Y al mismo tiempo, a pesar de la importancia en el proceso, y de la afectación directa que este proceso supone, el cuidador es tradicionalmente un elemento que queda al margen del proceso de enfermedad.

La Fundació Sant Antoni Abat hace uso de su propia aula multisensorial, ofreciendo y realizando intervenciones terapéuticas con varios tipos y perfiles de personas y condiciones. El equipo de trabajo, que ha sido integrado por una fisioterapeuta, una psicóloga y el coordinador, ha desarrollado una metodología de cara a la sistematización, duración y frecuencia de las sesiones e intervenciones con los usuarios. Así podemos, por un lado, ajustar las necesidades terapéuticas y la experiencia en el aula a los requerimientos propios e individuales de cada uno de los usuarios y cuidadores. Por otro, basándonos en esta metodología, podemos ser rigurosos en nuestro acercamiento (así como la investigación asociada); y asegurar una constancia y una continuidad en el tratamiento de las personas. Igualmente, se han buscado varias líneas de investigación en torno a las aulas multisensoriales, enfocadas de cara a testear y demostrar su efectividad en varios perfiles, enfermedades, condiciones; tanto en los propios usuarios como en sus cuidadores; y tanto como terapia propia, como herramienta terapéutica, como de apoyo al tratamiento, la rehabilitación o la disminución de sintomatologías.

Se han estudiado diversas variables, de acuerdo con modelos científicos internacionalmente aceptados: variaciones fisiológicas, niveles de de ansiedad y depresión, y estado general. Los resultados parecen apuntar a una disminución relevante del número de pulsaciones de los usuarios después de cada sesión, tanto de Alzheimer como de Parkinson. Por lo tanto, es plausible señalar que existe un nivel de disminución de la ansiedad durante la estancia en el Aula. En cuanto a los cuidadores, se observa también una tendencia general a una disminución de la ansiedad paralela a la actividad en el aula, especialmente para los cuidadores de personas con Alzheimer. Los parámetros son similares en cuanto a los indicadores de depresión. La intervención se ha basado en lo que se conoce como el marco conceptual Snoezelen. El término Snoezelen proviene de la contracción de dos palabras holandesas, «Snuffelen» y «Doezelen», que significan respectivamente «oler, sentir» y «relajarse o adormilarse». El concepto apareció en la década de los 70 de la mano de los terapeutas Hulsegge y Verheul, en el norte de Holanda, con diferentes materiales adaptados. Rápidamente su uso se generalizó en países del centro y norte de Europa, EEUU y Canadá, y se amplió su aplicación clínica desde el campo de la discapacidad intelectual a otros colectivos de personas mayores con o sin pérdida cognitiva, cuidados paliativos, dolor crónico, personas con patología psiquiátrica, niños y adolescentes con hiperactividad, trastornos del neurodesarrollo, etc. Los recursos donde hoy en día se llevan a cabo estas terapias se conocen también como Aulas o Espacios Multisensoriales.

Así, la terapia o método Snoezelen enmarcaría dentro del uso de tratamientos no farmacológicos en el abordaje de personas con demencia con el objetivo de reducir la presencia e intensidad de los síntomas psicológicos y conductuales asociados y mejorar la calidad de vida de los enfermos y cuidadores – a través de espacios específicos habilitados para esta función concreta, con una serie de elementos tecnológicos y de profesionales específicamente orientados a la tarea terapéutica. Con poca intervención e investigación en el ámbito internacional sobre los efectos de la terapia multisensorial en enfermedades neurodegenerativas y la tercera edad, y siendo esta prácticamente inexistente en España, desde la Fundación Abad se decidió abordar este vacío y crear un programa específico que combinara los dos factores: investigación e intervención directa, dirigido particularmente a esta población diana.