Fundació Privada Sant Antoni Abat | Donantes históricos del Hospital de Sant Antoni Abat. 2.- La familia Pirelli
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Donantes históricos del Hospital de Sant Antoni Abat. 2.- La familia Pirelli

Giovanni Batista Pirelli, fundador de la compañía italiana Pirelli, y sus hijos Piero y Alberto, figuran también entre los donantes históricos del Hospital de Sant Antoni Abat, como se puede apreciar en las dos grandes lápidas de mármol que se conservan en la parte noble del edificio. El patriarca Pirelli nació el 1848 en la población de Varena (Lombardia), hoy provincia de Trento, a 199 km de Milán. Cursó la formación básica en su población natal y en Como, localidad famosa por el lago que lleva el mismo nombre. A los 13 años lo encontramos ya en Milán, estudiando en el Instituto Técnico de Santa Marta. Y, a los 17 años, cursa Matemáticas y Física en la Universidad de Pavia, una de las más antiguas de Europa (fue fundada en 1361). Sus estudios se suspenden por su participación en la Guerra de Unificación Italiana, como voluntario en el bando de Garibaldi. Después, se gradúa en el Instituto Técnico Superior de Milán como ingeniero industrial, con las mejores notas de su promoción. Apenas tenía 22 años. Estas notas le valieron el premio Kramer, dotado con 3.000 liras, un tipo de beca de aprendizaje que permitía viajar a diferentes países europeos. Es así como Pirelli conoce Suiza, Alemania, Bélgica y Francia y descubre nuevos sectores y técnicas industriales poco o nada desarrollados en Italia. Es en este periplo europeo que se da cuenta de la proyección e importancia que la industria del caucho podría tener en el futuro.

Justo cuando vuelve a Milán, en 1872, pone en marcha la sociedad G.B. Pirelli, junto con el especialista en caucho A.A. Goulard, fabricante parisiense de tubos de goma. La primera fábrica Pirelli se instala en Ponte Sereso, a 25 kilómetros de Milán, con un capital de 215.000 liras, con una superficie de 3.000 metros cuadrados y una plantilla de 50 empleados. Se dedican a la producción de objetos de goma elástica (tubos, correas, juntas, ropa impermeable, etc.). Igualmente, fabrican también gomas aislantes de la electricidad y caucho vulcanizado. Dos años después, habiendo cambiado de socio francés, Pirelli incorpora artículos de goma quirúrgicos y de mercería. A partir de 1879, se convierte en proveedor de cables de teléfono, innovación en pleno proceso de implementación, para el gobierno italiano. Su especialización en el mundo de los cables provoca el interés de los inversores, y Pirelli y Cia se convierte en 1883 en una sociedad por acciones. La acometida eléctrica del Teatro La Scala de Milà y la producción masiva de cables marinos, telefónicos y de alta tensión pusieron a la empresa Pirelli en el primer plano de la innovación tecnológica en Europa, que continuó con la fabricación de cubiertas para vehículos: bandas para carruajes, llantas para bicicletas y, en un gran salto adelante, neumáticos para coches a partir de 1900, compitiendo con la francesa Michelin. Pirelli no se quedaba atrás, y participó con sus productos en acontecimientos como el Tour de Francia o el Rally París-Pekín.

La trayectoria de los hijos del fundador de Pirelli, Piero y Alberto, confirma este concepto de orgullo empresarial. La empresa era el baluarte de la familia. Piero (1881-1956) estudió en Génova y en los Estados Unidos, y participó a la I Guerra Mundial como oficial de caballería. Durante los años 20 fue director de la fábrica de Vilanova y el 1932, muerto el padre, se convirtió en presidente de la compañía. También fue muy conocido por su participación en el mundo del deporte: fue casi 20 años presidente del Milan A.C. y durante su mandato se inauguró el estadio de San Siro.

Pero fue el segundo hijo, Alberto (1882-1971), quien realmente heredó el carácter emprendedor del padre. Fue el gran protagonista de la fuerte expansión internacional de la compañía, basada en las relaciones humanas con las sucursales, después transformadas en empresas autónomas. Estas alianzas locales permitieron a Pirelli imponerse a la fuerte competencia alemana en países como el Reino Unido y Argentina. Además, la adquisición de participaciones en empresas de electricidad y telefonía garantizó a Pirelli una parte importante del mercado del cable. Piero Pirell iparticipó en política, como delegado del Gobierno italiano en las negociaciones posteriores a la I Guerra Mundial. Sus relaciones con el régimen fascista de Mussolini no son fáciles de definir. En un primer momento pidió al gobierno respeto por las libertades sindicales y se opuso a la entrada a la guerra junto a Alemania. Después colaboró con Mussolini en algunas misiones diplomáticas. No obstante, en 1946 fue rehabilitado, junto con su hermano. A finales de la década de los 50, sus problemas de salud lo obligaron a ceder la gestión de la empresa a su hijo Leopoldo.

Pirelli inició precisamente su expansión internacional en Vilanova i la Geltrú, a principio del siglo XX, en un proceso que después la llevaría a Uruguay, Abisinia, Reino Unido, Canadá, Bélgica, Brasil, etc. ¿Pero por qué Pirell idecidió instalarse precisamente en Vilanova en 1902? Según el historiador vilanovés Albert Tubau, no se puede hablar de una única razón, sino de varios factores que contribuyeron en mayor o menor grado a la instalación de la Pirelli en Vilanova (i). J. Ricart y A. Vado apuntana  la actuación de los patricios locales, un excedente de buena mano de obra, las comunicaciones, especialmente el ferrocarril (ii). Puig Rovira, por su parte, considera que la intervención municipal para conseguir la llegada de la Pirelli no fue decisiva. En cambio, sí que lo fue la de algunos propietarios y patricios de la ciudad, y del Banco de Vilanova (III). Incluso se apunta que el empresario catalán de material eléctrico Guerin coincidió con G.B. Pirelli en un viaje en tren entre Lyon y París y le recomendó Vilanova i la Geltrú como emplazamiento de su nueva fábrica. Una hipótesis que entra en el reino de la leyenda (iv).

Sea como fuere, la instalación de Pirelli en Vilanova fue vital para la economía de la ciudad. Cómo afirma Tubau, no es posible escribir la historia de Vilanova del siglo XX sin hacer una referencia explícita a la Pirelli. Pirelli fue pionera en los sistemas de protección social hacia sus empleados: caja de pensiones, seguro de accidentes, convenios colectivos, servicio de economato, etc. Este talante social es el que conecta Pirelli con varias entidades e instituciones vilanovesas, como por ejemplo el Hospital de Sant Antoni Abat. Su fundador tenía el convencimiento que la industria solo podría avanzar si sumaba el valor humano al de la producción y fomentaba el orgullo de trabajar en la Pirelli. Las donaciones a instituciones como el hospital tenían esta finalidad, la de garantizar que los empleados serían atendidos correctamente. Y esto hacía posible la ampliación del centro sanitario, con la puesta en marcha de habitaciones reservadas para mutualistas y particulares, ya en 1887. Es el caso, por ejemplo, de Pirelli y Marqués, que firmaron, años después, sendos acuerdos para la reserva de habitaciones para sus empleados. (v)

(Trabajo de compilación realizado por Albert Escardó)

[i] TUBAU I GARCÍA, Albert: 90 anys de Pirelli a Vilanova. Consell Comarcal del Garraf. Vilanova i la Geltrú, 1993. Pàg. 41.

[ii] GUAL SOLÉ, Jordi; RICART MIRET, Anna: L’economia de la comarca del Garraf. Seix Barral. Barcelona, 1981. Pàg. 165

[iii] PUIG ROVIRA, Francesc X.: El Govern Municipal de Vilanova: 1900-1923. Ajuntament de Vilanova i la Geltrú, 1989. Pàg. 189.

[iv] TUBAU I GARCÍA, Albert: op.cit, pàg. 63.

[v] ÁLVAREZ, Miquel A.; MIRÓ, Enric; SERRA, Manuel; ZURDO, José L.: Notes històriques de l’Hospital de Sant Antoni Abat de Vilanova i la Geltrú, Ajuntament de Vilanova i la Geltrú i Editorial el Cep i la Nansa (Biblioteca Antina), 2005. Pàg. 94.